<body><script type="text/javascript"> function setAttributeOnload(object, attribute, val) { if(window.addEventListener) { window.addEventListener('load', function(){ object[attribute] = val; }, false); } else { window.attachEvent('onload', function(){ object[attribute] = val; }); } } </script> <iframe src="http://www.blogger.com/navbar.g?targetBlogID=30510987&amp;blogName=Sue%C3%B1os+y+aventuras&amp;publishMode=PUBLISH_MODE_BLOGSPOT&amp;navbarType=BLACK&amp;layoutType=CLASSIC&amp;searchRoot=http://melissanaranjo.blogspot.com/search&amp;blogLocale=es_ES&amp;v=1&amp;homepageUrl=http://melissanaranjo.blogspot.com/&amp;vt=-2129564213692556122" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" frameborder="0" height="30px" width="100%" id="navbar-iframe" allowtransparency="true" title="Blogger Navigation and Search"></iframe> <div></div>
Sueños y aventuras
sábado, enero 12, 2008 Piedra, papel, tijera... perdi????

Tratando de hacer memoria de mis aventuras, recordé la primera vez que un hombre me acarició provocándome un orgasmo, mi primer orgasmo.

Tengo que haber tenido unos 14 años, a esa edad aun jugaba con muñecas y a otras cosas de niños, y creo que esas fueron las últimas veces que lo hice también.

Cristian tenia más o menos mi edad, era alto, a todas las chicas de mi edad les atraía, pero a mi me daba lo mismo, era muy bueno en bicicleta y en juegos de mesa y las chicas decían que yo le gustaba.

Un día de verano me llamó por teléfono por que irían los chicos a jugar Metrópoli, cuando llegué, su madre había salido y los chicos no habían llegado (no llegaron la verdad, creo que nunca los llamó para jugar).

¿A que jugamos? le pregunté, no lo sé, yo tengo una idea me dijo, juguemos piedra, papel y tijera, quien gane decide a que jugar, pero sin reclamar… si tu ganas tres seguidas, escoges el juego, el que quieras, yo no me opondré, pero si tu pierdes, yo escojo y tu no te opones… ok, respondí.

Bien, después de un rato de muchos empates, me ganó… Quiero jugar a tocar… ¿Cómo se juega? pregunté inocentemente, es fácil, pero no puedes oponerte.

Siéntate en el sillón, le obedecí, se acercó a mi y sacó mis sandalias y tocó mis pies, me reí mucho, me hacia cosquillas, luego tocó mis pantorrillas y mis muslos. ¿Qué haces? le pregunté, perdiste y no puedes oponerte ¿recuerdas?... Si recuerdo, le dije y me quedé callada mientras sus manos subiera sobre mi vestido por mis caderas.

La verdad que por alguna razón, no quería oponerme, sus manos llegaron a mis pequeños pechos que recién comenzaban a desarrollarse, a pesar de mi edad, aun tenía cuerpo de niña, pero mis pezones respondieron.

Comencé a sentirme húmeda, agitada, mi entrepiernas ardía, esperaba las manos de Cristian.

Se echó sobre mi y acariciaba mis muslos y mi trasero mientras me besaba el cuello, luego alcanzó mi boca y recibí mi primer beso “con lengua”.

Se sentía delicioso, algo crecía en el y podía sentirlo en mi pubis, se restregaba contra mi furiosamente mientras me preguntaba una y otra vez ¿quieres ser mi novia? ¿Quieres ser mi novia?, yo no podía responderle, tenia su mano metida entre mis piernas y sus dedos ya se habían abierto paso entre mis braguitas floreadas, sentía sus dedos sobar mi piel cubierta de pelusas con una mano y la otra, en uno de mis pechos apretando mis pezones, me besaba, me besaba, me besaba y yo, me dejaba, no moví un músculo, cumplí el juego, él jugaría a lo que quisiera y yo no me opondría.

De pronto, una oleada de calor comenzó en mi pecho y le pedí que se detuviera, no lo hizo, la oleada bajó a mi vientre, y se quedó entre mis piernas, mi cuerpo comenzó a agitarse y de pronto, como electricidad, sentí una explosión dentro de mi, mientras me mordía los labios, quería gritar, pero no me dolía, me quedé callada y mientras la calma volvía, pude ver a Cristian, que se paraba presuroso, con las mejillas coloradas y con una notoria humedad en sus shorts caminaba a su cuarto, mientras se marchaba le dije, si, quiero ser tu novia…

Papel, piedra, tijera… perdí????.... creo que no.








Cristian, gracias por ayudarme a dejar mi mundo infantil y mostrarme que en la adolescencia habían nuevas aventuras que explorar… Hoy que te reencontré después de tantos años (justo ahí me vino el recerdo), me gustaría jugar, sólo por la nostalgia, una vez más, ahora yo SI SE a que quiero jugar.


Describe Melissa Naranjo :: 6 Seducidos?

Gimen mientras disfrutan...

---------------oOo---------------